sábado, 7 de diciembre de 2019

19 de julio de 1936: UN GOLPE SOCIAL MAS QUE MILITAR AL DESGOBIERNO FRENTEPOPULISTA







19 de julio de 1936: En Mallorca la población de derechas se subleva con algunos militares.

La mayoría de las unidades militares no eran numerosas mas bien eran escasas, la mayor era el batallón de Inca con no más de 100 soldados.




A las 7.30 horas del 19 de julio de 1936 se declara el Estado de Guerra en todo el archipiélago balear. Comienza la guerra en las Islas.
La mayoría de las unidades militares no eran numerosas, la mayor era el batallón de Inca con no más de 100 soldados. Por lo tanto era precisa la colaboración de las milicias ciudadanas de derechas. 

La noche del 18 al 19 de julio de 1936 se encuentra repartidos por los lugares estratégicos de Palma voluntarios de las milicias de partidos de derechas, hombres de la Comunión Tradicionalista (REQUETES), de Falange (Falangistas), de Renovación Española  y los mas numerosos en Mallorca de Acción Popular Agracia, custodiando y por supuesto muchos paisanos sin adscripción política alguna antimarxistas, Iglesias y conventos y algunos centros neurálgicos como Teléfonos, telégrafos, La cárcel de capuchinos. Por otro lado en la Casa del Pueblo y en los locales de los partidos de izquierda había mucha intranquilidad.  

Durante la noche del 18 los afiliados de falange se reúnen en la casa del escritor francés Georges Bernanos y en la del jefe de milicias, el Médico Don Mateo Palmer, algunos armados con pistolas y vestidos ya con la camisa azul.
Los de Acción Popular al mando del capitán Feliu Blanes y los requetés del capitán Villalonga se reúnen y a las 4 de la mañana del 19, salieron todos en dos camionetas y se detuvieron frente al cuartel de caballería contiguo a la capitanía general.
El centinela les dio el alto quién vive y ellos respondieron 

¡¡ Arriba España ¡¡¡ 

Los Capitanes FELIU y FUSTER  se reunieron con elementos representativos de las fuerzas civiles  comprometidas con el alzamiento, luego se sumaron:

80 voluntarios de Acción Popular Agraria.
40 voluntarios de Falange.
20 voluntarios Carlistas = Requetés.
10 voluntarios de Renovación Española.
varios voluntarios paisanos sin adscripción política ninguna y la mayoría provistos de armas cortas.

El capitán Enrique Pérez Guardiola había repartido 150 fusiles y enviado otros cien a Inca para los comprometidos.




MILICIANOS DE ACCIÓN POPULAR Y FALANGE RECOGEN UN FUSIL Y VARIOS PEINES DE CARTUCHOS
(Vemos muchas alpargatas, cordel a falta de correajes para las cartucheras; y como máxima defensa: detentes y sagrados corazones de Jesús.

 ¡Francamente yo no veo muchos señoritos!



Se reparten las municiones a razón de cincuenta cartuchos por individuo (Se que para algunos solo les toco un peine con cinco cartuchos). Falange distribuye unos brazaletes confeccionados secretamente por doña Concha Batle Espejo y doña Dolores Alemany.
El general Goded y Llopis ya había dado órdenes señalando los lugares que debían ser ocupados se dirige al cuartel de caballería anejo a capitanía y es recibido entre vítores por los muchos civiles sublevados allí reunidos ya que habían ido llegando mas hombres de Falange, Acción popular, Requetés y Renovación Española y muchos paisanos. A las siete y media de la mañana del domingo 19 de julio se declara el estado de guerra en Mallorca y se hace público el bando militar que lo anuncia:


Artículo primero. 
-Se declara el estado de guerra en todo el Archipiélago Balear.
Artículo segundo.
 -En defensa de la Patria, asumo el mando absoluto en todo el Archipiélago, quedando destituidas todas las autoridades civiles.
Artículo tercero.
-Resuelto a mantener inflexiblemente mi autoridad y el orden, será pasado pro las armas todo aquel que intente en cualquier forma, de obra o de palabra, hacer la más mínima resistencia al Movimiento salvador de España.
Artículo cuarto.
-Todos los soldados que disfruten permiso deberán incorporarse inmediatamente. Asimismo se incorporarán inmediatamente a sus Cuerpos todos los soldados del capítulo XVII de la ley de Reclutamiento, denominados cuotas, pertenecientes a los reemplazos de 1931 y 1936, ambos inclusive, y cuantos soldados de estos mismos reemplazos deseen hacerlo voluntariamente para contribuir a este Movimiento salvador de España.
Palma de Mallorca, 
19 de Julio de 1936 
El General Comandante Militar de Baleares. 
Manuel Goded 




Milicianos Mallorquines de Acción Popular Agraria preparados para salir hacia la 1ª Batalla contra el marxismo. 

Leyese el bando ante la puerta de capitanía, acompañaban al general el coronel de infantería señor Díaz de Freijó, el comandante señor Llobera, el teniente de ingenieros López Bassa y otros oficiales. El general arengó a los paisanos armados y acto seguido ordenó fueran a ocupar los objetivos señalados.


A las 8 de la mañana este bando fue proclamado por la Ciudad por dos Compañías de infantería al mando de sendos Capitanes y acompañados de bandas de cornetas y tambores
Las patrullas armadas se apostaron en los accesos al centro de la ciudad: Avenida de Antonio Maura, el Borne, San Jaime, La rambla, Almudaina, Victoria, Santo Domingo, Colón, San Francisco, Santa Eulalia y las cadenas radiofónicas.

El objetivo principal era el Ayuntamiento dónde se decía que estaban ocultas y dispuestas a la resistencia las milicias de la Casa del Pueblo.

Entre tanto un Capitán de caballería se dirigió al Gobierno Civil, pistola en mano entro hasta el propio despacho del Gobernador. Allí estaba de pie, pálido como una pared, Antonio Espina hizo un esfuerzo y acertó a murmurar:


- Ante la fuerza me entrego; pero les advierto que es más grave que lo que ustedes creen el paso que han dado. ME ENTREGO PORQUE HAN FALLADO LOS RESORTES.




FALANGISTAS Y UN REQUETE EN UN PUESTO DE "POLOS" EN MANACOR



También se ocupo la Central de GESA y suburbios en donde grupos de obreros imponían la huelga general. La Casa del Pueblo, enfilada por dos piezas de artillería móviles, se entregó sin lucha, sólo había dos ocupantes, pues el resto habían marchado de allí advertidos por el gobernador civil.
La sede de Esquerra Republicana Balear en el paseo del Borne, sobre el Bar Bosch, es saqueada y ocupada por las milicias de voluntarios, la Diputación, Correos, Ferrocarriles, Telefónica y otros edificios públicos quedan en poder de los sublevados. Desde la ocupada Radio Mallorca, ofrecida por sus propietarios antes del alzamiento, anuncian la victoria el teniente Isasy y el locutor Pons.
Tras dejar libre de curiosos y transeúntes los alrededores, se tomaron todos los accesos a la plaza de Cort. Cada esquina quedó convertida en un parapeto. Varios paisanos de Movilización Civil al mando de don Juan Serra avanzaron hacia la casa consistorial. El ayuntamiento parecía desierto. Se sabía que el alcalde Darder (detenido y fusilado posteriormente en Consejo de Guerra del 13 de febrero 1937) había dado orden a la policía municipal de pasar allí la noche.
Juan Serra se acerca a la puerta que golpea repetidamente con su mosquetón conminándoles a salir. Se abrió la puerta y salieron sin resistencia alguna veinte municipales. No había nadie en el Ayuntamiento. Don Juan Serra echó escaleras arriba.
Cort estaba desierto. Ningún incidente se hubiera producido si no hubiera sido por una confusión. Dos individuos que pasan por la calle Colón, parecen sospechosos a los falangistas que hacen servicio de vigilancia en un coche ligero y que disparan contra ellos por no obedecer la voz de alto. 

El disparo origina un gran tiroteo de todos los sublevados. Al cesar el mismo, aparecen fuerzas de Infantería por la plaza de los mercados, y unos y otros se creen enemigos, reproduciéndose el tiroteo, cayendo mortalmente herido el falangista Juan Bárbara, que ingresa cadáver en la casa de Socorro. En la refriega es también alcanzado un coche con oficiales cayendo heridos dos de sus ocupantes y muriendo también el Capitán Puig. Una columna dirigida por Enrique Esquivias Zurita, el Capitán Fuster y el teniente Pagés ocupará el ayuntamiento y la Diputación.
La sede del diario Ultima Hora, que en aquella época estaba en una isleta en la Plaza de Cort, es invadida por un grupo de milicianos de Acción Popular que irrumpen en sus oficinas y advierten al director que a partir de ese momento el diario y los demás medios de comunicación de la isla, sólo difundirán noticias favorables al Movimiento Nacional. En pocas horas del día 19 de julio el alzamiento había triunfado.
Una vez controlada la ciudad, el general Goded parte para Barcelona dejando el mando en manos del coronel Díaz Freijó, en la espera que llegue el general Bosch desde Menorca. Convoca a los oficiales y completa los nombramientos: Gobernador civil el teniente coronel de ingenieros don Luís García Ruiz; alcalde de Palma el teniente coronel de infantería don Andrés Cifre Moreno, hasta que regresara de Menorca el comandante Mateo Zaforteza Ausoles; presidente de la gestora provincial el coronel de infantería Ramos Unamuno; delegado militar de telégrafos el teniente coronel de artillería José Enseñat Martínez; en correos el capitán del cuerpo jurídico don Luís Ramallo.
Tras la marcha del general Goded hubo leves conatos de rebeldía y se intentó llevar a cabo la anunciada huelga general. El nuevo gobernador García Ruiz, frustró todo intento y el día 20 de julio oculto o huido el comité de huelga los tranvías, ferrocarriles, tiendas, talleres, fábricas y puertos funcionaban. El nuevo gobernador destituyó a todos los alcaldes de la isla y designó otros adictos al Movimiento. Se detuvo a diputados socialistas entre ellos a Alejandro Jaume, la Casa del Pueblo quedó convertida en el cuartel de la Falange Española. Casa de José Antonio Primo de Rivera.
El marqués de Zayas al mando de la falange y el jefe de milicias Mateo Palmer, junto al capitán García de la Serena organizaban las milicias de los que se ofrecían a secundar el Movimiento.
 El día 20 en varios pueblos, surgieron puntos de rebeldía contra el alzamiento que fueron pronto sofocados. 

1.- En Pollença, el diputado por tarragona Amós Ruiz Lecina, de vacaciones en Palma y huido allí, en connivencia con el jefe de la base de hidros capitán Fernando Beneito López, arengaron y agruparon a soldados de la base, carabineros y algunos civiles. Así cuando se presentó el suministro de intendencia desde Palma, al mando del alférez don Juan Cerdá, se les dio el alto y tras un tiroteo cayeron este y un soldado.


2.- En Binisalem, un guardia municipal disparo sobre un grupo de falangistas que montaban guardia en el ayutamiento. Murió el falangista GABRIEL ARROM FIOL.


3.- En Soller, hubo también un choque entre ambos bandos que costo la vida al Teniente Lizosoain de Caballería de Alcalá. Este, en unión de otros oficiales, marcho desde Palma para ocupar la Estación de Radio de Muleta, que según rumor público, comunicaba con Barcelona. Los oficiales se encontraron con un grupo de carabineros leales al gobierno (o desconocedores del bando militar) y se cruzaron tiros por ambas partes  y el teniente LIZASOAIN quedo muerto sobre el mismo sendero que conducía a MULETA. Hoy se le recuerda con esta Cruz que ya no existe claro. ¡BUENO EN INTERNET SE REPETIRÁ UN MILLÓN DE VECES la IMAGEN!












¡POR CIERTO EN RECUERDO DE ESTOS MILITARES EXILIADOS POR EL DESGOBIERNO FRENTEPOPULISTA A LA ISLA DE MALLORCA Y REBELDES AL DESORDEN USURPADO, QUE TANTO DIERON EN LA BATALLA DE PORTO CRISTO, SE LES DEDICO UNA PLAZA

¡¡PLAZA JINETES DE ALCALA!!
PALMA DE MALLORCA



¡Claro ya ni existe, LOS ROJOS se la han cargado!

4.- En Sa Pobla, ocurrieron algunos disturbios, un Jefe de carabineros se persono para reducir a unos presuntos leales a la República, en la refriega resulto muerto un sargento de carabineros y el mismo resulto herido, por lo que no pudo llegar a Pollensa en tiempo oportuno para ayudar a los compañeros de las otras armas a doblegar la resistencia de la base de hidros.

5.- Manacor, En la Ciudad un grupo de carabineros - cuarenta y tantos- resistía alentados por la fuerte presencia de gentes izquierdistas... Una tarde y una noche, del 20 al 21 en Manacor se dibujaba la tragedia. Grupo de Izquierdas recorrían los barrios y ante la falta de armas se iban requisando hachas y hoces. La Casa de Pueblo que había sido clausurada por la Guardia Civil, fue abierta por los carabineros. Al atardecer un grupo de estos entro en el local social de la CEDA (situada en la plaza principal de la Ciudad)  y lo desalojaron a culatazos de mauser. La Guardia Civil muy inferior en numero tuvo que tomar una actitud expectante. Finalmente los izquierdistas, en su afan por alagar a los valientes carabineros, concentrados en su cuartel, les ofrecieron opípera cena con los mejores vinos de la ciudad y los mas caros licores, no faltaron los discursos llenos de palabrería mitinesca (QUE AUN HOY DÍA ESTÁN ACOSTUMBRADOS A HACER).

Con el nuevo día, llegó de Palma una columna militar motorizada. Emplazando un cañón frente al cuartel de carabineros y unas ametralladoras en las bocacalles que conducían a la casa del pueblo. Todos se entregaron sin resistencia, bastante tenían con la resaca.







Jóvenes de Acción Popular Agraria

(Palma 1900 - 1967) Missèr, polític, periodista i escriptor. Membre de les joventuts d'Acció Popular. S'afilià a la Falange el 1936 i un any desprès publicà el llibre Flechas en el haz, recull d'al·locucions, articles i versos de marcat caire conservador. Fou director del diari Baleares entre 1949 i 1953, on desprès continuà escrivintt sota el famós pseudònim de Cojuelo. El 1950, fou nomenat membre de l'Acadèmia Provincial de Belles Arts i el 1960 obtengué el premi Ciutat de Palma de periodisme. La seva tasca a favor dels necessitats li va suposar la concessió de la Medalla de l'Ordre de Beneficiència. De la nissaga de sor Clara Andreu Malferit, era també nebot de Joan Alcover Maspons.



A LA BOINA ROJA
!Hermana boina roja¡¡
La del airón y la borla
del color de mi bandera.
Cuajaron de sangre roja
-envasada y heredera-
subida al corazón
Oración de Tradición
dormida sobre la frente.
Color de la llama ardiente.
Emblema de Religión,
Flor brotada entre el breñal
de la tierra de Vizcaya.
Riada que va a la mar
-de piedra y terrón de tierra-
castellana;
que gorgotea en Navarra,
su hontanar.
Toca sin alas, plegada
sobre la frente morena,
sin el vuel de fanfarria
del chambergo de Roldán.
Fruto agreste, desgajado
de rama de madroñal.
Amapola en campo azul
de España que vuelver a ser.
Sexta rosa victoriosa
del Himno de Amanecer.
Labio de la abierta herida
del costado de mi España,
que mientras sangra, restaña
pozas de samgre podrida.
!Boina roja¡ 1Hermana mía¡
!Por Vizcaya y por nuestra fe¡
!Viva siempre en nuestro haz
-en guerra y en la paz-
la boina del requeté.

















jueves, 5 de diciembre de 2019

El aviador "héroe" republicano "Jan Ferak" que mató a tres hermanas en Mallorca.





LOS BOMBARDEOS DE LA REPÚBLICA CATALANA SOBRE PALMA DE MALLORCA Y LOS PUEBLOS DE LA ISLA EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

El aviador "héroe" republicano "Jan Ferak" que mató a tres hermanas en Mallorca

El salvaje ataque del 31 de mayo de 1937



La macabra lista se cerró con cuatro personas más. En total, 10 muertos. Todos civiles inocentes.


Trabajo de investigación de:



'Crónica' reconstruye la historia del piloto Jan Ferak y su 'bárbaro bombardeo'
Tras arrojar la bomba que mató a las hermanas, fue derribado y sobrevivió de milagro
Los franquistas de Mallorca lo canjearon por un falangista y el piloto acabó en héroe de la República
"Rogad en caridad por el alma de las tres hermanas, Antonia, Magdalena y Mercedes Muñoz Martí, víctimas del bárbaro bombardeo". La esquela se publicó el 11 de junio de 1937 en un diario de Palma. Esta ciudad fue la segunda -después de Córdoba- más atacada por los republicanos durante la Guerra Civil. Los libros de Historia pasan por encima del macabro episodio pero ahora, justo 80 años después, podemos saber quién las asesinó y qué pasó con aquella familia.
Antonia, Magdalena y Mercedes eran muy jóvenes. Tenían 23, 18 y 7 años, respectivamente. Formaban parte de una familia muy grande. En total eran siete hermanos. Mercedes -o Merceditas, como la llamaban- era la más pequeña y todos estaban pendientes de ella. Iba al colegio de las monjas de la caridad, muy cerca de casa, y en el camino siempre se quitaba los zapatos. Su madre se enfadaba y ella salía corriendo. Le gustaba andar descalza por esas calles tan estrechas del casco antiguo de Palma. Vivían en la plaza del Pes de Sa Palla, un lugar emblemático en el centro de la ciudad.
En 1937 hacía ya un tiempo que habían perdido a su padre, de profesión zapatero y músico, por tuberculosis. Su madre se llamaba Magdalena Martí Rosselló pero todos la conocían como Madó Magdalena, sa lletera. Cargaba ella sola con siete hijos y su único ingreso lo obtenía vendiendo leche en la calle. Una madre coraje de su tiempo. Las hermanas no solían hablar de política. Se interesaban por temas más felices. El padre sí que simpatizaba con las izquierdas. También un tío, el hermano de Magdalena. Era nada menos que Jordi Martí Rosselló, alias el Mascle Ros, un conocido antifascista y director de un diario satírico en Palma.
El nombre de Jan Ferak aparece entre los ases de la aviación republicana española. En varios libros y páginas de internet recuerdan que derribó siete aviones fascistas y fue un héroe de las Brigadas Internacionales. Su historia se mueve entre la verdad y la leyenda, pero una investigación reciente de los historiadores checos Rajlich y Majtenyi ha descubierto algunas mentiras.


La verdad es que nació en 1913 en una familia humilde de Checoslovaquia. Su padre era herrero y pequeño propietario de tierras. Jan se interesó muy pronto por la maquinaria y fue reclutado para el Ejército del Aire. Con 20 años se graduó como piloto militar y lo expulsaron dos años después acusado de robo. Su pasión por volar terminó y se mudó a París, donde conoció por casualidad a un francés que reclutaba pilotos para la Guerra Civil. Su sueño volvía a ser realidad, así que se alistó. Desde entonces, entregó su vida a la lucha antifascista.
Él cuenta en sus memorias que en la defensa de Madrid había derribado tres aviones, pero no fue así. Llegó a España un poco después, en diciembre de 1936, y fue incorporado a la escuadrilla André Malraux al mando de un bombardero ruso tipo Potez 54. Rajlich y Majtenyi han concluido que no hay pruebas de sus siete derribos. En cualquier caso, reconocen que era"osado y valiente", un"joven romántico, inquieto e infeliz, que una vez falló y fue preso del destino". Enseguida probaría su valentía en el cielo de Mallorca.
En 1937, la familia Muñoz Martí vivía relativamente tranquila en la ciudad. Sólo sonaban las sirenas de vez en cuando y todos corrían al refugio que tenían enfrente de casa, a sólo unos 30 metros. Las hermanas mayores (Antonia, Ángela y Magdalena) pasaban mucho tiempo juntas. Les gustaba ir a ver los barcos en el puerto. Les encantaba despedirse de ellos simulando sollozos y agitando pañuelos. Sus familiares aseguran que eran todas muy alegres. Trabajaban cosiendo pantalones y siempre cantaban. Formaban parte de un grupo de teatro llamado Juventud Declamativa Palmesana justo enfrente de su casa.
El 24 de mayo fue la comunión de Merceditas. Prepararon una gran celebración y le hicieron una foto vestida de blanco. Se conserva otra imagen de ella con alas y carita de ángel en la comunión de su hermana Paquita. El 30 de mayo ocurrió algo extraño. Como otras veces, las hermanas se reunieron con las amigas para preparar infusiones. Les encantaba tomar té y charlar. De repente entró en la habitación un borino ros (un abejorro). La tradición dice que si es blanco da buena suerte, y si es negro, da mala. Ese borino era blanco, así que todas se alegraron. Magdalena afirmó:"Tranquilas, esto significa que no nos van a matar".



Esa noche, en el aeródromo de Lleida, tres tripulaciones de aviadores fueron llamados por el comandante:"Esta madrugada bombardearemos Palma con todo lo que tenemos". Jan Ferak cargó en su avión dos bombas de 250 kilos y 30 de 12 kilos. Tres bimotores despegaron a las 4.00 horas.
Mientras, en un bajo de la plaza del Pes de Sa Palla, la primera que se despertó fue la madre, Magdalena."Ángela, hija, son las cinco de la madrugada, hay que trabajar". Era todavía de noche cuando las dos se marcharon a repartir leche. Aquello las salvaría. Hubo 45 minutos de silencio en la casa y sonaron las sirenas."¡Corred al refugio!", gritaron los hermanos. Se calzaron rápidamente y salieron de la casa. Bernardo, de 17 años, se quedó el último abrochándose los zapatos.
El camino era muy corto. Sólo cruzar la plaza. Unos 30 metros. Antonio y Paquita llegaron los primeros al refugio: el sótano de la lechería. Detrás corrían Antonia, Magdalena y Mercedes. El ruido de los bimotores se aproximaba. Dos de ellos no llegarían a entrar en la ciudad. Dieron media vuelta para escapar de los cazas  que despegaban de Son Sant Joan. El de Jan Ferak fue el único que se atrevió a entrar y lanzar su carga. Las explosiones se acercaban poco a poco por la calle Socorro:"Broouumm, broouumm". Mercedes se quedó atrás. Antonia y Magdalena la llamaron desde el refugio:"¡¡Corre, Merceditas!!". No podía ir más rápido. Era muy pequeña, así que volvieron por ella. Quiso ir también Paquita, de 10 años, pero su hermano Antonio, de 13, la agarró:"Espera aquí". Justo cuando Antonia y Magdalena cogieron a Merceditas en brazos cayó el proyectil sobre ellas. El impacto fue tremendo. Las dos pequeñas fallecieron en el acto. Antonia quedó sobre el suelo agonizando. La trasladaron al hospital pero estaba muy grave. Falleció a las pocas horas.

Las bombas mataron también a dos vecinos, una madre y su hijo de 15 años. Justo al lado murió otra niña de 11. La macabra lista se cerró con cuatro personas más. En total, 10 muertos. Todos civiles inocentes.
La osadía de Jan Ferak le costó cara. Aparecieron en su cola tres Fiat CR.32. Él puso rumbo a Barcelona pero el capitán Giuseppe D'Agostini, alias Gatti, acertó el tiro. Le incendió el motor izquierdo y el bombardero republicano se estrelló en Andratx. Su compañero Zdenek Talas murió en el aterrizaje, horriblemente carbonizado. El otro, Josef Sousek, fue rescatado y operado de urgencia pero murió a las pocas horas. Jan Ferak sólo tenía quemaduras en las manos y trató de huir pero enseguida lo atraparon. Lo trasladaron al Hospital Militar y después a la prisión del Castillo de Bellver. Su documentación se la quedaron los italianos y todavía se guarda en un archivo de Roma. Pintaban mal las cosas para él, la población de Palma exigía venganza, pero la vida de un aviador era demasiado valiosa. Y el 19 de julio fue intercambiado en Hendaya por un piloto nacional.
Ferak volvió a luchar por la República hasta marzo de 1938. Agotado y enfermo, regresó a Praga y se casó con la hermana de su compañero Zdenek Talas, muerto en Mallorca. Lo ocurrido en la isla le había marcado profundamente. Los nazis ocuparon su país en marzo de 1939, así que huyó a la URSS, donde muchos de sus compañeros españoles encontraban refugio. Su única hija, Jana, nació allí en 1940. La tranquilidad no duró mucho. En 1942 el Ejército checoslovaco se reorganizó en Inglaterra y Ferak se ofreció como voluntario. Embarcó en Rusia en el crucero británico HMS Trinidad y murió durante el trayecto en el mar tras un bombardeo nazi. Su cuerpo jamás apareció. El presidente de Checoslovaquia le entregó a título póstumo la Cruz de Guerra por"actos sobresalientes al servicio de la patria".
El salvaje ataque del 31 de mayo de 1937 causó gran indignación en Palma. Hubo una pequeña colecta para ayudar a las víctimas y las autoridades compensaron a la familia Muñoz Martí con un estanco. La madre, Magdalena, jamás se recuperó de aquella pérdida. Intentó suicidarse varias veces. Durante años fue cada día al cementerio y vistió de luto. Murió en 1977 a los 82 años. Su hija Ángela, la que se salvó por repartir leche aquella mañana, vivió hasta los 93 años. En 2011 estaba ingresada en el hospital sin apenas lucidez. Un día le enseñaron la foto de Merceditas y enseguida la señaló:"Esta es nuestra pequeña".


La familia Muñoz Martí es hoy muy amplia, 11 descendientes, la mayoría sobrinas de las tres hermanas (Ángela, Mercedes, Paula, Berta, Josep, Catiana, Isabel, Pep, Laia, Joan y Llucía)."La historia traumatizó a la familia", dicen a Crónica. Y"quedó en el olvido"."Nos gustaría que hubiera una placa que lo recordara"."Hay que perdonar".


EL PILOTO MERCENARIO FUE DERRIBADO CERCA DE ANDRAITX






martes, 3 de diciembre de 2019

PRIMAVERA FRENTEPOLULISTA EN MALLORCA en el 1936 Y EL ALCALDE ROJO/MARXISTA DE PALMA D. IGNACIO DARDER







PRIMAVERA FRENTEPOLULISTA EN MALLORCA EN EL 1936


EL desasosiego en que vivía España en las horas prietas y difíciles del dominio republicanomarxista, tenía que alterar también la calma secular de Mallorca, ensimismada en la belleza de su paisaje, sus costumbres y tradiciones. 




¡Para que os quede claro de una vez ROJOS! Mucho tiempo antes del golpe militar y social (digo social ya que los milicianos voluntarios que se presentaron a la parte rebelde fueron mucho mas numerosos que los del bando de las cuatro Repúblicas marxistas). 

En toda la Isla y en especial en Palma cuyo alcalde era, el ahora "demócrata" "EMILI DARDER", los registros y detenciones se iban repitiendo de modo implacable entre las gentes allegadas a los partidos de derechas (Renovación Española, Acción Popular Agraria, Comunión Tradicionalista, Falange, Albiñanistas, Etc.) o simplemente gentes con vocación Cristiana o pequeños empresarios. ¡Llegaron a detenerte por llevar corbata por la calle!. 

Casares Quiroga, ministro de la Gobernación, dijo en una de sus filípicas parlamentarias que iba a detener a los señoritos fascistas que, para distraer su ociosidad, se dedicaban a perturbar el orden público.


Zayas nos cuenta. El 17 de abril de 1936 el Gobierno del Frente Popular y la Alcaldía Preparó para Falange un gran acto de propaganda. Me refiero a la segunda detención de la Junta de Mando, esta vez acompañada de otros principales dirigentes y muchos otros camaradas de los pueblos de la isla. Considero esta segunda detención como un acto de propaganda, porque fué el motivo que obligó a muchos, hasta entonces indecisos frente al nacionalsindicalismo, a enrolarse en nuestras filas. Una vez desenmascarados los turbios designios de los gobernantes era imposible para toda persona digna cruzarse de brazos ante las injusticias que se estaban cometiendo. Por ello fueron muchos los que se alistaron en Falange por estas detenciones. Como ya he dicho el Señor Casares Quiroga, Ministro de la Gobernación, dijo en una de sus filípicas parlamentarias que iba a detener a los señoritos fascistas que, para distraer su ociosidad, se dedicaban a perturbar el orden público. Para comprobar lo que había de verdad en el mote con que el ministro designaba a los falangistas véase dónde se efectuó la detención de los principales camaradas. Como Jefe Provincial, me presenté a la Policía al tener noticia de algunas detenciones para responder por ellos ; al Secretario Provincial, camarada Nicolau, se le detuvo en la estación, al regresar de Inca, adonde le habían llevado sus ocupaciones de Procurador ; al Jefe Provincial de Prensa y Propaganda, camarada Néstor Gallego, maestro de Primera Enseñanza, le detuvieron en su escuela ; al camarada Pablo Chimelis, empleado en los ferrocarriles de Mallorca, se le detuvo en la estación ; al camarada Bartolomé Suau, obrero albañil, trabajando en una obra y así podríamos extendernos a casi todas las pofesiones.



EN ESTA ENTRADA ME VOY A REFERIR SOLO A MILITANTES FALANGISTAS YA QUE NO EXISTE O NO HE SABIDO ENCONTRAR DATOS SOBRE EL RESTO DE ORGANIZACIONES DE DERECHAS, MONÁRQUICOS Y SACERDOTES Y MONJAS Y GENTES SIN ADSCRIPCIÓN POLÍTICA  QUE FUERON PRIVADOS DE LIBERTAD Y EN MUCHOS CASOS TORTURADOS EN LAS "CHECAS" MALLORQUINAS


Los "Señoritos" detenidos en la prisión de INCA por sus ideas Políticas ¡Democráticamente Correcto!

Entre rejas el "Señorito" Sebastián Alcover, en la prisión de INCA el 28 de marzo del 1936




EL DEPOSITO DE CAPUCHINOS  EL 17 DE ABRIL DEL 1936


En abril ya se dan los primeros detenidos que pasaron el día en el depósito de Capuchinos (prisión municipal), donde se encontraban ya once camaradas (falangistas) de Lluchmayor. Por la tarde del mismo 17 de abril fueron trasladados a la cárcel y encerrados en una celda junto a un preso común, complicado en el asunto del Crédito Balear. Durante la noche advertimos gran movimiento en los pasillos y celdas contiguas : seguían las redadas, con muchos detenidos. El sargento de Asalto quiso esposarlos, pero ante la garantía que de los camaradas dio el guardia Pocoví, se les liberó de esta humillación en el traslado. A la mañana siguiente encontramos durmiendo en el suelo al párroco de Esporlas, en compañía del Juez municipal del mismo pueblo y once camaradas más : Antonio Trías, Gabriel Calafell, Francisco Llinás, José Pons, José Vich, Francisco Calafell, José Rosselló, Francisco Moranta, Pedro Sabater, Gregorio Camps y Sebastián Trías. No eran todos. Desde sus celdas, y tras las rejas de otras, los primeros camaradas vieron al que no podía dejar de estar con ellos en aquel trance : Juan Barbará, encerrado como supuesto Jefe de Propaganda. La Policía buscó afanosamente pruebas de actuación para poder retenerle en la cárcel, si bien resultaron inútiles sus pesquisas ; tuvieron que contentarse con mantenerle encerrado durante cuatro días en compañía de un pistolero licenciado de presidio y de dos tipos equívocos. Mientras tanto, el camarada Moragues Monlau, burlando la persecución policíaca, dedicó sus actividades a encauzar la organización de Falange, impidiendo que los perseguidores lograran su obra de desarticulación. Acosado ya y sin escape posible, se presentó finalmente a la Policía y cumplió tantos días de prisión como necesitaba para aspirar al Aspa Blanca. Junto con Barbará habían salido a repartir hojas clandestinas los camaradas Tous, Ramonell y Muntaner. Detenidos y cacheados por la Policía, se les ocuparon sendas pistolas. Fueron encarcelados, y en espera del proceso sufrieron frío, hambre y fiebre, hasta que pudo obtenerse su traslado al fuerte de San Carlos. Referente al traslado de los falangistas al fuerte militar, que tanto dio que hablar aquellos días, no estará de más recordar el incidente que lo motivó. Es un dato útil para comprobar la anarquía a que había llegado la administración de Justicia bajo el régimen del Frente Popular. Se encontraba en la cárcel un pistolero a quien llamaban «el Maño», aragonés, complicado en el intento de asesinato de un conocido mallorquín. Este individuo entonaba frecuentemente himnos y canciones de la F. A. I., todas ellas vibrantes, plenas de afán revolucionario y de sentido de justicia. Eran, en su mayoría, remedos o parodias de motivos musicales conocidos, con texto adaptado a su ideología anarquista. 




Nos cuenta ZAYAS que pocos días antes de iniciarse el Golpe de Estado, y por temor a la actuación que en él pudiera caber a la Falange, creyeron desconectarla en Mallorca procediendo de nuevo a mi detención. También fue recluida la camarada María Luisa Ramonell. Yo fui conducido al Depósito Municipal, sitio muy peligroso entonces por su falta de seguridad, ya que era asequible por los dirigentes del Frente Popular isleño. El comandante Llovera tuvo la confidencia de que tenían instrucciones de sacar a los detenidos y asesinarlos cuando lo creyeran oportuno, dejándolos en una cuneta. Este se entrevistó con el coronel de la Guardia Civil Sr. Alvarez Ossorio, quien, a su vez, acudió al Gobernador Civil y consiguió de éste que se nos trasladase a la Cárcel provincial, y aquellos planes de los comunistas quedaron frustrados.


Se que es muy duro tener que reconocer este párrafo, pero como referencia de lo que les pudo pasar a estos señores detenidos, tenemos el ejemplo de  LO QUE LES PASO A MUCHOS DE LOS DETENIDOS POR LAS MISMAS FECHAS Y EN PARECIDAS CIRCUNSTANCIAS EN TODA LA ESPAÑA ROJA, donde fueron asesinados o incluso quemados vivos  como las TEAS HUMANAS DE ALMENDRALEJO, y un etc. muy extenso y muy triste para el recuerdo de los luchadores por la libertad.



El Alcalde D. Emilio darder y su lucha contra la Iglesia






Nos continua contando Zayas. No queríamos que se repitieran, no ya los incendios y devastaciones de iglesias y conventos de la Península, sino intentos de incendio como el realizado en la iglesia palmesana de San Jerónimo. El día 21 de febrero manos criminales vaciaron un bidón de gasolina por las rendijas de la puerta y le prendieron fuego. La puerta estaba ardiendo y empezaban a ser pasto de las llamas los primeros bancos cuando se dieron cuenta de ello nuestros camaradas Antonio Vilella y Tomás Roldan, quienes valerosamente se lanzaron a sofocar el incendio. Lo consiguieron por su arrojo, aunque Vilella resultó con importantes quemaduras. Fueron compensados los bravos camaradas con una mención local. Hubo también asaltos a los locales políticos; sufrieron tales desmanes la C. E. D. A., el Centro Tradicionalista y el de Renovación Española. Mi casa, sede de la Falange, fué defendida por los camaradas Fraterno Juan, Jaime Mulet, Juan Riera, hermanos Barbará, Pérez Pillado, Enrique Alemany Alamar, Jaime Cerda, Néstor Gallego, José Luis Cerda, Miguel Picó... Claro que conociendo el espíritu de la Falange, las turbas incendiarias no se atrevieron ni acercarse a mi casa, aparte de que los camaradas que la defendían estaban dispuestos a hacer pagar caras sus vidas. Corría el mes de marzo de 1936. Un hálito electrizante de afanes y actividad recorría las filas falangistas. Todos los camaradas se aprestaban a la lucha, fervorosos y disciplinados, con el vigor indomable que siempre les caracterizó, frente a toda clase de acechanzas y habilidades gubernamentales. 


Los "Señoritos" detenidos con nombres y apellidos en la prisión de INCA y MANACOR por sus ideas Políticas 




Y LLEGO EL DÍA QUE HUBO QUE DEFENDER LA ISLA DE LA INVASIÓN DE LA REPÚBLICA CATALANA DE COMPANYS POR LAS (Por decir algo) "TROPAS" DEL CAPITÁN BAYO


La Unión de voluntarios Mallorquines de:

Falange
Requetés (Tradicionalistas)
Jóvenes de Acción Popular
Renovación Española
Paisanos Anti-Marxistas
EJERCITO

  



PALMA RINDE HOMENAJE A LOS CABALLEROS MUTILADOS EN LA BATALLA (PAISANOS, MILICIANOS Y MILITARES














CONSEJO DE GUERRA  CONTRA TRES PAISANOS ROJOS/MARXISTAS DEL FRENTEPOPULAR QUE FORMARON PARTE DE ESTA "CAZA AL CATÓLICO Y AL "SEÑORITO" DE DERECHAS"







D. Francisco Lizasoaín Muguiro. (Caído en el frente de Mallorca.)

 D. Enrique Bargues Pozurama. (Caído en el frente de Mallorca.)

D. Vicente Torres Socazau. (Caído en el frente de Mallorca.)





































sábado, 30 de noviembre de 2019

ACCION POPULAR, RENOVACION ESPAÑOLA, REQUETES Y FALANGISTAS Jóvenes, religiosos y rebeldes





Jóvenes, religiosos y rebeldes

Cartas de MILICIANOS voluntarios que murieron en el frente de guerra revelan la motivación religiosa de la sublevación y detallan la secuencia de los acontecimientos en la ciudad


César asistió a las concentraciones de Falange hacia los días que precedieron al 18 de julio. La tarde de este día y cuando se fijó que estallaría definitivamente el glorioso movimiento nacional, fue a confesarse, según dijo, «para estar preparado por lo que pudiera ocurrir». El testimonio, en ocasiones trágico y conmovedor, recrea la movilización juvenil que provocó el golpe militar del 18 de julio de 1936. Pero el párrafo anterior es solo un pequeño extracto de uno de los muchos documentos procedente de un grueso archivo familiar que recopila las vivencias de jóvenes voluntarios que murieron en el Alto del León luchando contra la mal llamada "República". Cedido amablemente a El Norte de Castilla, a través de esta documentación conocemos mejor las motivaciones de aquellos muchachos de 20 años que se enrolaron en las milicias antirrepublicanas (mejor decir antimarxistas) porque consideraban que la religión, y con ella España, corrían serio peligro.

GORRO DE ACCIÓN POPULAR
DE GIL ROBLES

También José María Moreno, muerto igualmente en el Alto del León, llevaba siempre colgado el escapulario de la Virgen del Carmen, mientras que Eduardo Alonso Pérez Hickman, hijo de Rafael Alonso Lasheras, militante de Acción Popular educado en los jesuitas y fallecido en ese mismo día y lugar, «pasaba muchas noches de guardia en conventos para defender a las religiosas en caso de necesidad, caso que no se presentó, dígase en honor a Valladolid». Por eso para estos jóvenes, que apenas tenían más de 21 años, acercarse a la muerte suponía entregarse al martirio, al supremo sacrificio por la religión y por España, que eran lo mismo: «Con sangre generosa y con dolor cristiano como este, no hay duda, no puede haberla, de que España se ha de salvar. Y al llegar aquí yo pienso si Dios querrá aceptar el sacrificio que yo desde el principio le hice en mi corazón, de mi sangre y mi vida por la salvación de España. Yo también, desde hace tiempo, comprendí que España, para salvarse, necesita mártires y decidí ser, si el caso llegaba, mártir de la salvación de España», confiesa en su Diario de Guerra Jacinto Valentín, fallecido en el 30 de agosto de 1936 en la toma de Cueva Valiente.
Las cartas que contiene este archivo familiar reflejan otros muchos aspectos de la guerra en la ciudad; el más inmediato, la atracción que Falange Española, minúsculo partido de inspiración fascista que apenas sobrepasaba los 500 militantes y cuya fuerza electoral se reducía a un raquítico 2% de los sufragios obtenidos en el mes de febrero, ejercía en todos los que, aun sin militar en ella, querían participar en la sublevación al lado de las tropas rebeldes. José María Moreno, por ejemplo, militaba antes del conflicto en la monárquica Renovación Española, pero se afilió a Falange debido a «su espíritu combativo y en sus conversaciones decía que solo por entender que era partido de más lucha»; y aunque Eduardo Alonso se significó durante el periodo republicano en las Juventudes de Acción Popular, al estallar la guerra decidió enrolarse en Falange «por parecerle que allí podría ser más útil».

REPARTO DE VIEJOS FUSILES A "SEÑORITOS" DE FALANGE, REQUETE, ACCION POPULAR, RENOVACIÓN ESPAÑOLA, PAISANOS COMPROMETIDOS, ETC.



En Valladolid, como en el resto del país, la sublevación llevaba planificándose antes del 18 de julio de 1936. Había, a este respecto, dos tramas, una militar y otra civil, como ha escrito el profesor Jesús María Palomares. En la segunda se significaron los hermanos Cuesta, que en su finca de Mucientes aguardaban días antes al general Andrés Saliquet, líder de la sublevación en la ciudad, pero también otros muchos jóvenes falangistas, de Acción Popular y de Renovación Española, que actuaron en varios pueblos de la provincia. El detonante de su indignación fue, tal como indican las cartas, el asesinato del diputado derechista José Calvo Sotelo el 13 de julio de 1936: «El lunes día 13, a las altas horas de la madrugada, era cobardemente asesinado el diputado monárquico, jefe del Bloque Nacional, Don José Calvo Sotelo. La noche anterior había sido muerto violentamente el teniente de Guardias de Asalto, Castillo, instructor de las milicias socialistas (). El asesinato de Calvo Sotelo no fue, sin embargo, represalia, aunque haya quien afirme lo contrario, pues este crimen se ha demostrado que venía preparándose desde mucho antes», escribe Jacinto Valentín. «Me acuerdo mucho, madre mía, del día que mataron a Calvo Sotelo, cuando me dijiste que hiciera lo que tenía que hacer. Sí, madre mía y hermanas queridísimas, eso es lo que he hecho», puede leerse en la carta de otro joven muerto en el Alto de los Leones, fechada el 13 de septiembre de 1936. «Eran frecuentes las reuniones con otros jóvenes de las JONS [Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalistas], pero a partir del asesinato del gran Calvo Sotelo se hicieron diarias, pareciéndonos muy cambiado pues se le veía muy exaltado», reconocen los familiares de José María Moreno.
Desde Sardón
Eduardo Alonso, por su parte, estaba en Sardón de Duero cuando se presentaron sus primos, Antonio y Fernando Alonso Pimentel, con la noticia del asesinato de Calvo Sotelo: «Entonces se unieron todos definitivamente, comprendiendo que esta sería la gota que haría desbordarse la indignación popular». En este mismo relato se pone en evidencia el clima prebélico de conspiración que existía en Valladolid y provincia; en Sardón, se nos dice, estaban «preparados por si pasaba algo», y ya el día 11 «se presentaron su primo Antonio y su amigo José Guzmán, porque creían que el movimiento se aproximaba». José María Moreno, por su parte, pasó la noche del día 17 «con otros en casa del señor Calero en espera del golpe».
Sin embargo, los planes de los principales conspiradores, con Saiquet a la cabeza, tuvieron que adelantarse al tener noticia, el mismo 18 de julio, a la una de la tarde, de que una amplia dotación de guardias de Asalto se había negado a obedecer las órdenes del gobernador civil, Luis Lavín, de desplazarse a Madrid. Desde el Cuartel de la Plaza de Tenerías la noticia corrió como la pólvora, de modo que a las cinco de la tarde estalló de manera repentina la rebelión de los guardias de Asalto, quienes, arengados por el capitán Julián Perelétegui, se sublevaron al grito de ¡Viva España! De inmediato se lanzaron al centro de la ciudad.
Jóvenes falangistas y otros como los que aparecen en las cartas de este archivo familiar acogieron la noticia con entusiasmo y salieron raudos a las calles más céntricas para colaborar con los rebeldes. En poco más de 48 horas caerán en poder de los sublevados los centros neurálgicos del poder político y militar, Capitanía general, Gobierno Civil, Ayuntamiento y Casa del Pueblo, lo mismo que Correos y Telégrafos. Incautados estos últimos en la misma tarde del 18 de julio, por la noche cayó Capitanía y fue detenido el general Molero; a primeras horas del día siguiente se hizo otro tanto con el Gobierno Civil, presidido por Luis Lavín, quien, acompañado por su secretario Casanova, fue apresado cuando trataba de huir. El Ayuntamiento no resistió a las balas de un regimiento de Farnesio, mientras que la Casa del Pueblo, donde resistían cerca de 500 hombres, fue finalmente tomada en la mañana del día 19, para lo cual los rebeldes tuvieron que emplear una ametralladora apostada en la torre de la Catedral y una pieza de artillería situada en la calle de la Galera Vieja. 448 obreros resultaron detenidos: «19 domingo. Al bajar a misa a las 8 de la mañana, supimos que Valladolid estaba en poder de Falange Española desde las 10 de la noche anterior refiere Jacinto Valentín, después de cierta lucha. Los Guardias de Asalto simpatizantes con el Fascismo se habían negado a detener a las directivas fascistas. La caballería de Farnesio se había unido al Movimiento antigubernamental. El gobernador civil, al verse rodeado, huyó subterráneamente (¿alcantarilla?), pero fue alcanzado en las Moreras resultando herido de tres balazos () El Gobernador militar también estaba herido o muerto. Los marxistas se resistieron en la Casa del Pueblo, abriendo fuego desde la azotea contra las tropas del Regimiento de Farnesio, que les tenían situados y que tuvieron necesidad de emplazar un cañón para rendirla».
Los jóvenes que días después irían al frente no dudaron en echarse a la calle para auxiliar a las tropas rebeldes: «Varios muchachos, entre ellos Eduardo y su hermano José María, se dedicaron a cachear a los obreros sospechosos en los lugares más céntricos, quitándoles las armas (). Estuvieron cooperando con las tropas y las distintas milicias en la toma del Gobierno Civil, de la Casa de Correos y de la Telefónica (). Al día siguiente se dedicaron principalmente a buscar pacos [tiradores emboscados en los tejados] que escondidos hacían disparos que causaban más alarma que daños».







«Los niños de los ricos andan con las armas en la mano»
Días antes de que estallara la sublevación militar y Social contra las Repúblicas, varias milicias de Falange venían preparándose en Tierra de Campos con objeto de culminar el golpe. Uno de los relatos más impactantes de la inmediata conquista del poder municipal por los sublevados procede de una carta autógrafa fechada en Cuenca de Campos el 20 de julio de 1936, firmada por Isidro Pardo, pastor de la localidad, que puede consultarse en el Archivo Histórico Provincial. En ella, Isidro escribe a sus hermanos, que se encuentran en Madrid, para preguntarles por su situación ante las noticias que llegan del golpe militar, y de paso les cuenta lo ocurrido en su pueblo natal. En Cuenca de Campos, como en prácticamente todas las localidades de la comarca, los leales al gobierno apenas pudieron organizar una resistencia eficaz al golpe, el cual vino acompañado de una durísima represión política contra las autoridades locales, militantes republicanos y sindicalistas: «No me decís nada de lo que pasa en Madrid y nosotros estamos intranquilos, porque aquí se a declarao la guerra civil y an tomao el Ayuntamiento los de antes, los del fascio y barios que se an asumido () están en la calle con escopetas y pistolas, y oy mismo an apresao a los del Ayuntamiento y a la directiva de la sociedad obrera, y piensa apresar a otros barios, así que niños de siete años de los ricos andan con las armas en la mano, asta hora no abido tiroteo por que los obreros no se mueven por que no hay fuerza, pero con todo esto estamos aterrorizaos, por que por menos de nada te ponen el arma al pecho, estos pueblos de al rrededor están todos tomaos por el fascio, así que a vuelta correo me escribís y me contáis lo que pasa».

«El 18 por la tarde con otros al grito de Viva España recorrieron las calles céntricas y al anochecer en el Regimiento de San Quintín les dieron fusil, estuvo tirando contra los de la CNT que se hicieron fuertes en su domicilio detrás de la Plaza del Val y después contra el Ayuntamiento y el 19 en varios tejados contra los pacos en Portugalete y la Plaza de San Miguel y después el 20 en la estación y el 21 en varios pueblos», refieren los familiares de José María Moreno.

¡"SEÑORITOS" DE TODOS LOS PUEBLOS DE ESPAÑA SE PRESENTAN AL REQUETE, ACCIÓN POPULAR, RENOVACIÓN ESPAÑOLA Y FALANGE. DESDE CASI NIÑOS HASTA VIEJOS COMO EL REQUETE WENCESLAO DE 82 AÑOS

TAMBIÉN MUCHOS PAISANOS


Y de la ciudad, a los pueblos: «Los fascistas que la noche antes eran perseguidos, ahora montaban en autos para marchar a los pueblos que presentasen resistencia: Olmedo, Laguna, etc.», refiere Jacinto Valentín, mientras César Sanz, al tiempo que se trasladaba con voluntarios a Ávila para rescatar de la cárcel a falangistas como el propio Onésimo Redondo, aprovechaba el viaje para tomar Alcazarén, «habiéndose enterado de que los marxistas se habían hecho fuertes» en el pueblo. A Valladolid llegó pronto la noticia, el mismo 19 de julio, de la inminente llegada de una columna compuesta por 2.500 mineros asturianos que se dirigían a defender Madrid del asedio de los sublevados. Eduardo Alonso se trasladó a Benavente, donde pararon el día 20, para hacerles frente, pero no pudo encontrarles porque ese mismo día los mineros partieron hacia su lugar de origen al conocer que el general Aranda se había sublevado en Oviedo: «Veinte muchachos se coocaron en la avanzada con la orden de disparar hasta que se acabasen las municiones y después se defendieran con las bayonetas. Esto era ir a una muerte segura. Pero no dudaron un momento». La muerte, sin embargo, les aguardaba en otro sitio, concretamente en el mítico paraje del Alto del León.