domingo, 22 de diciembre de 2019

EN NOMBRE DE LA "LIBERTAD Y DEMOCRACIA" LOS MILICIANOS DEL "ESTAT CATALA" DE BAYO MASACRARON TODO LO VIVIENTE EN IBIZA Y MENORCA




DIARIO DE LOS CRÍMENES DE LA "UNIÓN" DE REPÚBLICAS SOCIALISTAS ESPAÑOLAS
(EL CASO DE LAS MASACRES DE MENORCA E IBIZA)




La mejor forma de describir el Estado Español en aquel tiempo es el de un un montón de Repúblicas independientes

El propio Azaña, presidente de la República, escribió:
“… había gobiernitos de cabecillas independientes en Puigcerdá, La Seo, Lérida, Fraga, Hospitalet, Port de la Selva, etc. Debajo de eso, la gente común, el vecindario pacífico, suspirando por un general que mande, y que se lleve la autonomía, el orden público, la FAI en el mismo escobazo”.
Añade también Azaña, presidente de la República: 
“… Cuando empezó la guerra, cada ciudad, cada provincia quiso hacer su guerra particular. Barcelona quiso conquistar las Baleares y Aragón, para formar con la gloria de la conquista, como si operase sobre territorio extranjero, la gran Cataluña. Vasconia quería conquistar Navarra; Oviedo, León; Málaga y Almería quisieron conquistar Granada; Valencia, Teruel; Cartagena, Córdoba. Y así otros. Los diputados iban al Ministerio de la Guerra a pedir un avión para su distrito, “que estaba muy abandonado”, como antes pedían una estafeta o una escuela. ¡Y a veces se lo daban!  En el fondo, provincianismo fatuo, ignorancia, frivolidad de la mente española, sin excluir en ciertos casos doblez, codicia, deslealtad, cobarde altanería delante del Estado inerme, inconsciencia, traición.  La Generalidad se ha alzado con todo. El improvisado gobierno vasco hace política internacional.  En Valencia, comistrajos y enjunques de todos conocidos, partearon un gobiernito. En Aragón surge otro, y en Santander, con ministro de Asuntos Exteriores y todo. ¡Pues si es en el ejercito! Nadie quería rehacerlo, excepto unas cuantas personas, que no fueron oídas. Cada partido, cada provincia, cada sindical, ha querido tener su ejército. En las columnas de combatientes, los batallones de un grupo no congeniaban con los de otro, se hacían daño, se arrebataban víveres, las municiones….. “
“En Valencia, todos los pueblos armados montaban grandes guardias, entorpecían el tránsito, consumían paellas, pero los hombres con fusil no iban al frente cuando estaba a quinientos kilómetros. Se reservaban para defender su tierra. Los catalanes en Aragón han hecho estragos. Peticiones de Aragón han llegado al gobierno para que se lleve de allí las columnas catalanas. He oído decir a uno de los improvisados representantes aragoneses que no estaba dispuesto a consentir que Aragón fuese “presa de guerra”…. En los talleres, incluso en los de guerra, predominaba el espíritu sindical. Prieto ha hecho público que mientras en Madrid no había aviones de caza, los obreros del taller de reparación de Los Alcázares se negaban a prolongar la jornada y trabajar los domingos….Después del cañoneo sobre Elizalde, en Barcelona, no quieren trabajar de noche. Valencia estuvo a punto de recibir a tiros al gobierno cuando se fue de Madrid. Les molestaba su presencia porque temían que atrajese los bombardeos. Hasta entonces no habían sentido la guerra. Reciben mal a los refugiados porque consumen víveres. No piensan que están en pie gracias a Madrid.” (“Velada en Benicarló”, Azaña).

Masacres del "Gobierno"  Frentepopulista  mal llamada II Republica" ¡QUE REPITO HASTA EL INFINITO, QUE ERAN INFINITAS REPÚBLICAS muy mal relacionadas" en Manorca e Ibiza
Ibiza (Baleares)
.-  La isla es tomada por los milicianos con lo que se fusila a los jefes militares y a muchos civiles de derechas, se destruyen y saquean la Catedral, y las iglesias de las Monjas Agustinas, Santo Domingo, San Salvador y el colegio de la Consolación, así como el Seminario.
 Ibiza (Baleares)
.- El teniente de la Guardia Civil Diaz Lardier es puesto en libertad sin cargos como treta para nada más salir asesinarlo los milicianos en el muelle.
Ibiza (Baleares)
.- Los milicianos que habían tomado la isla huyen, pero a las 9 de la noche deciden primero asesinar a los presos militares y derechistas. Los encerraron en una sala del castillo y los ametrallaron desde las puertas y las ventanas arrojándoles al tiempo bombas de mano.  Murieron 96 personas indefensas.  Varios lograron huir por una ventana que pudieron romper. Durante la semana que tuvieron la Isla, los milicianos republicanos asesinaron a un total de 115 personas (solo en una semana!).

  
Menorca (Baleares)
.- Asesinado el salesiano José Castell Camps (nacido en Ciudadela, Menorca, el 12.10.1902. Salesiano en 1918, sacerdote en 1927).
 Mahón, isla de Menorca (Baleares)
.- Fusilado el general Bosch (comandante militar de la isla), nueve oficiales y tres estudiantes dos eran sus hijos menores de edad.
Mahón (Isla de Menorca, Baleares)
.- En la fortaleza de La Mola son asesinados 90 jefes y oficiales, primero ametrallados en el patio y después buscados por todos los rincones.
Mahón (isla de Menorca, Baleares)
.- Milicianos y suboficiales republicanos entran en el barco prisión Atlante, sacan del buque y en el mismo muelle asesinan a 50 detenidos (militares, civiles y sacerdotes) con fusiles, pistolas e incluso armas blancas. Los milicianos los sacaron del buque mediante listas leídas nominalmente.

Maó recordará a las víctimas del buque prisión Atlante siempre

En el buque murieron 75 MENORQUINES  (37 clérigos y 38 civiles), que habían sido apresados por las fuerzas republicanas DE BAYO.


EL INFAME BUQUE PRISIÓN ATLANTE
Mahón (isla de Menorca, Baleares)
.- Milicianos y suboficiales republicanos entran de nuevo en el barco prisión Atlante (ya asaltado el día anterior), los sacan del buque y en camiones los llevan hasta el cementerio de Villacarlos (actualmente Es Castell) donde espera un pelotón de ejecución y dos sepultureros y asesinan a 30 detenidos (militares, civiles y sacerdotes). Al día siguiente lo volvieron a intentar pero el responsable de la guardia se negó, y salvaron la vida.

Las masacres de La Mola (Mahón, Agosto de 1936)

De lo que sucedió en la Menorca frentepopulista durante la contienda 1936-39 poco se supo hasta su rendición en Marzo de 1939. Alejada de los grandes frentes, pasó desapercibida. Hoy también, incluso más por efecto de la desmemoria histórica que todo lo ha arrasado. Por eso, y porque en ella también se sufrió la brutalidad de aquella revolución frentepopulista bolchevizante que hoy nos venden como paraíso democrático, conviene recordarlo.

Reproducimos la descripción que hizo Deseado Mercadal Bagur de las masacres de La Mola (Mahón – Menorca) en Agosto de 1936. Aunque podríamos suministrar muchos más datos de los que se plasman aquí, hemos elegido el relato de la persona citada, porque creemos que para los escépticos y desmemoridos históricos hoy tan de moda, este relato tiene un doble valor: por un lado, Mercadal estaba presente en Mahón durante los hechos y entrevistó a varios de los protagonistas, ni que decir tiene que sus ideas frentepopulistas eran totales –tal vez de ahí que se observe en el relato una imposible búsqueda de atenuantes a semejante carnicería–, y, por otro, el hecho de que huido de Menorca cuando la isla se rindió en 1939, se exilió hasta su regresó a España en 1948, donde como no tenía delitos de sangre encima nada tuvo que temer, asentándose en Barcelona, primero, y luego en su Menorca natal, donde ejerció como músico y compositor, que eran sus más íntimas vocaciones, con notable éxito local, así como también ejerciendo de periodista e historiador en la España de «la dictadura» hoy tan denostada
Preludio sangriento:
El 18 de Julio de 1936 sólo habitaban la isla de Cabrera una pequeña guarnición de una decena de soldados al mando del alférez Facundo Flores Horrach y dos familias: los Suñer –padre y dos hijos–, de derechas, y los Bonet, de izquierdas; ninguna de ellas radicalizadas ni por ello enfrentadas abiertamente; también vivían en ella dos fareros: uno falangista y el otro comunista; así mismo, pasando unos días de vacaciones dedicándose a su afición preferida, la entomoligía, se encontraba el comandante del Ejército, retirado, Mariano Ferrer Bravo. Caído a los pocos días del Alzamiento un hidroavión frentepopulista en la isla, el alférez hizo prisioneros a sus cinco tripulantes siguiendo órdenes de Palma de Mallorca. Unos días después, un submarino frentepopulista llegó a Cabrera logrando su tripulación liberar a los aviadores y tomar prisionera a la guarnición, así como a todos los civiles de derechas a los cuales trasladaron a Mahón, a finales de Julio. (Toribio).
Los crímenes de La Mola.-
«La tragedia de la Mola, engendrada en mentes exaltadas y vengativas, tuvo un inicuo preludio cuando el 1 de Agosto una sección de la marinería conducía desde la Base Naval hasta la Mola a los presos hechos en la ya detallada acción de Cabrera. Poco después de iniciada la marcha, fueron ejecutados, sin más, los hermanos Gaspar y Juan Suñer Mas de 16 y 18 años, su padre Damián Suñer Mascaró, todos ellos mallorquines, y el Comandante retirado Mariano Ferrer (también lo fue el alférez Facundo Flores Horrach).

A primeras horas de la noche del 2 de Agosto fueron conducidos a las inmediaciones de “Es Freus” el General Bosch Atienza, el Comandante de Estado Mayor, Jacinto Dolz del Castellar, el Teniente Coronel de Infantería, Luis Martos González, el Coronel de Infantería retirado, Jaime Vidal Villalonga, los Comandantes de Artillería, Manuel Quintero Ramos y Jaime Sampol Mercadal, el Teniente de la Guardia Civil, Julio Riera Terrades, el Teniente de Carabineros, Miguel Vila Olaria, el de la Guardia de Asalto, Bernardo Monclús Durango, el Comandante de Infantería, Sebastián Rodríguez Vinent y el Capitán de Infantería, Claudio Gil Alós y allí mismo fusilados. (Eran los mandos superiores de la guarnición de Menorca cuya sublevación el 18 de Julio había fracasado al no secundarles los suboficiales y la mayoría de la tropa liderados por éstos).
En la noche del siguiente día se produjo otra espantosa matanza (…).
En los días que siguieron a la tragedia tuve ocasión de hablar con alguno de los soldados que colaboraron en la tarea de recoger los cadáveres, los cuales me participaron el horror que les produjo el dantesco espectáculo que vieron sus ojos, pues muchos de los cadáveres esparcidos por el patio, habitaciones y corredores se hallaban materialmente destrozados. Dato espeluznante el del fusilamiento de doña Hercelia de Solá, cuyo cuerpo todavía agonizante fue lanzado al vacío por el peñascal de s´Esperó.



Veamos el relato que dejó escrito un testigo de excepción, el alférez de navío Carlos Moya Blanco quien, junto con unos pocos, logró salir con vida de la matanza.

“A las 8 de la tarde del día 3 de Agosto, cuando la mayoría de los detenidos estábamos paseando por el patio, hicieron irrupción en él muchísimos soldados, cabos y sargentos de Artillería y de Infantería (no vi a ningún marino) armados de fusiles, pistolas y ametralladoras que con una intensidad salvaje nos ametrallaron a mansalva. Ante lo inesperado del ataque, su superioridad numérica y nuestra absoluta indefensión, era inútil e imposible toda resistencia. De las primeras descargas quedaron muchos muertos y heridos en el patio y los demás pudimos refugiarnos en los pabellones laterales escondiéndonos la mayoría en los retretes del fondo, otros en una pequeña habitación del extremo del patio, algunos, como yo, nos tumbamos entre los camastros fingiéndonos muertos entre los heridos y los cadáveres; todo ello en medio de una lluvia de incesantes balas que nos disparaban desde la puerta y ventanas.
Grupo de soldados frentepopulistas en Mahón
Cuando los asesinos entraron en los pabellones, muchos fueron acribillados en el sitio donde fueron sorprendidos como el almirante que murió en el camastro donde se encontraba y otros eran sacados al patio en donde eran asesinados entre golpes e insultos, ensañándose especialmente con algunos del Ejército; con los de marina no vi que se ensañaran con ninguno porque no nos conocían.”
En otros párrafos de su descripción, Moya Blanco dice que “hubo tiroteo casi incesante hasta aproximadamente las tres de la madrugada” … “a esa hora cerraron las puertas de los pabellones y después de un pequeño descanso se dedicaron a rematar a los heridos del patio e ir sacando los cadáveres fuera. Ya de madrugada encontraron al teniente Casares que había estado fingiéndose el muerto entre los cadáveres del patio, matándolo un cabo de artillería.
Hacia las 6 de la mañana entraron en el pabellón en el que se hallaba Moya Blanco y los demás que allí se habían refugiado. “Al encontrarnos nos hicieron salir a un grupo de cuatro, y cuando nos iban a matar a tiros, llegó un individuo vestido de paisano con varios guardias de Asalto que tras una breve discusión les convenció de que no debían matarnos sin juzgarnos por lo que nos introdujeron de nuevo en la habitación donde llevaron también a los supervivientes de otro pabellón siendo por lo tanto dieciséis los que quedamos de los 148 que en total creo estábamos …”.
Pese a que Moya Blanco habla de dieciséis supervivientes, en la página que figura en la página 141 de su relato, únicamente aparecen los catorce nombres siguientes: Teniente Coronel de Infantería Arturo Guerrero; Comandantes de Infantería, Gervasio Hernández, Jiménez y Tójar; Capitanes de Artillería, Ferrer, Cots y Saler; Teniente de Infantería, Sandino; Teniente de Intendencia, Trémol; Cadete de Toledo, Alberto Moreno; Capitán de Corbeta Isidro Sáez; Comandante de Intendencia de la Armada Fernando Álvarez y los Alféreces de Navío Enrique Manera y Carlos Moya Blanco.

¿Quién o quiénes fueron los responsables que ordenaron o indujeron a las matanzas ocurridas en las noches de los días 2 y 3 de Agosto de 1936 en La Mola? La Historia tiene sus secretos y sinceramente creo que nos hallamos ante uno de estos. En opinión de varias personas que por los cargos que desempeñaban podían tener informaciones fiables si bien no me atrevería a darlas por exactas y definitivas, los asesinatos pudieron decidirse en el curso de una reunión celebrada en la Comandancia Militar con asistencia de Marqués, Palou, Venegas, Quintanilla y Gabaldón. (Suboficiales frentepopulistas más destacados de la isla).
Marqués estuvo en la Mola el 25 de Julio dando órdenes para que fuesen cambiados de nave –se refiere al barco-vapor Atlante utilizado como prisión– algunos de los detenidos al objeto de que “no hubiese confusiones” aunque ello no indicaría que se tratase de incluir o aislar a algunos de futuros actos de violencia. Se aseguró también que Palou se presentó en la Fortaleza unas horas antes de que se iniciara la tragedia ordenando que los Tenientes Thomas, Sard y Moya fuesen trasladados a un lugar distinto del que ocupaban pero no así el Teniente Miguel Garau que estaba con ellos. La razón de querer salvar a los primeros obedecería al hecho de que fueran mallorquines como lo era él, y pertenecientes a familias de condición modesta, mientras que Garau, también mallorquín, era de familia pudiente.

Preciso es recordar que antes de 18 de Julio habían llegado efectivos de tres baterías de Galicia, Mataró y Zaragoza, cuyos hombres no tenían ningún vínculo afectivo ni con la sociedad menorquina ni con los que luego serían ejecutados. Entre aquella tropa de Artillería había algunos “maleantes y desaprensivos” según frase de cierto informador al que siempre consideré imparcial y objetivo. Diré también que al atardecer del día 3 llegó el primer contingente de milicianos, los cuales caldearon el ambiente a favor de hacer justicia rápida y expeditiva.
Por su parte, los penitos que durante su encierro en la Mola habían sufrido vejaciones y lo mismo algunos soldados y subalternos castigados o humillados en ocasiones por algún oficial altanero, participaban de aquellos sentimientos de venganza. Las noticias llegadas de Mallorca dando cuenta de la terrorífica represión que allí se estaba llevando a cabo y el hecho de que se había iniciado la instrucción de sumarios lo que significaba que los juicios se alargarían por culpa del consabido papeleo, significaron otras tantas circunstancias determinantes de que, en un momento dado, saltase la chispa que desencadenó el drama.
Brigada Marqués
Terminada la guerra, fueron procesados los Sargentos de Infantería, Emilio de Benito Bueno y Antonio Sastre Vaquer, que estaban de guardia en la Penitenciaría aquella noche fatídica en que se desarrolló la matanza. Sastre, que por su antigüedad era el jefe de la guardia, había acudido a atender una llamada telefónica sin que nadie contestara al otro lado del hilo. Al volver a su puesto, había empezado la agresión. Sastre trató de oponerse a los soldados de la guardia que se habían sumado a los agresores como también varios Sargentos. En un momento dado, Sastre gritó ¡Basta de sangre! A su compañero de Benito se le responsabilizó de la matanza, siendo condenado a muerte y fusilado el 11 de Septiembre de 1939, mientras Sastre fue condenado a pena de prisión.» (También fue fusilado en Septiembre de 1939 el Brigada Marqués).










sábado, 21 de diciembre de 2019

BREVE HISTORIA DE UN BANDERIN DEL "ESTAT CATALA" DERROTADO Y VENCIDO POR LOS VOLUNTARIOS MALLORQUINES








¡NO DEBEMOS OLVIDAR QUE LOS VOLUNTARIOS DEL TERCIO DE MALLORCA O DE JAIME I SOLO LLEVABAN DOS DÍAS APUNTADOS Y SIN PREPARACIÓN MILITAR CONJUNTA!




ALEGRÍA DE LA CHUSMA ROJA HACIA LA TUMBA DE LA BARRANCADA DE PORTO CRISTO CUEVAS DEL HAMS








ALEGRÍA DE LOS VOLUNTARIOS DEL TERCIO DE MALLORCA QUE LA TARDE DEL 16 DE AGOSTO MASACRARON AL ENEMIGO MARXISTA CATALÁN AUN CON ESCASA MUNICIÓN Y A LA BAYONETA RECUPERANDO EL TERRENO PERDIDO EN LAS HORAS PREVIAS EN PORTO CRISTO


viernes, 20 de diciembre de 2019

PORTO CRISTO (Mallorca) "EL LEGIONARIO Y OTROS HÉROES VOLUNTARIOS MALLORQUINES" EN LA BATALLA CONTRA EL MARXISMO ASESINO









CAPITÁN PEREZ VENGUT




¡Nota, bajarse el PDF del link del titular!







Todavía tenemos el Banderín de la 1ª Compañía del Tercio Jaime I 
"cosido a balazos"















QUEDA MUY CLARO "PARA TODOS" LA IDEOLOGÍA DE "LIBERTAD" DE LOS ASALTANTES








MUJERES VOLUNTARIAS CON EL TERCIO JAIME I: Doña Antonía Company de Pérez Vengut y Srta. Antonia Mas Lladó.








UNA VEZ GANADA LA BATALLA

"Misa en PORTO CRISTO"



























































martes, 17 de diciembre de 2019

EL HOLOCAUSTO DE MONJAS EN ESPAÑA A MANOS DE LOS CHUSMA ROJA ¡ES QUE LUCHAR EN EL MONTE ERA MUY PELIGROSO!





EL HOLOCAUSTO DE MONJAS EN ESPAÑA A MANOS DE LOS CHUSMA ROJA








Una superviviente de la persecución religiosa en España cuenta lo que pasó en el pueblo de Martos


FUENTE

TESTIMONIO FASCINANTE DE PERSECUCIÓN, MARTIRIO Y PERDÓN

“Conocí a M. Victoria Valverde en el año 1924, fecha en la cual ingresé en el Noviciado en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), donde M. Victoria era la Superiora. Más tarde, siendo profesa, fui destinada a la Comunidad de Martos (Jaén) estando en este tiempo M. Victoria como Superiora de esta Comunidad. Aquí conviví con ella desde el año 1931 hasta el 12 de enero de 1937. M. Victoria era muy querida por todos los miembros de la Comunidad, alumnas y personas allegadas al Colegio, por su trato amable y delicado, virtud y capacidad, don de gentes pero sobre todo destacaba en ella profundamente la prudencia, la caridad y la humildad; afirmo que era humildísima. Se dedicaba en este tiempo a las clases de labores y bordados, con las señoritas mayores. Si bien no poseía preparación intelectual destacada, dada la ascendencia moral que tenía su persona en la Congregación, se rumoreaba entre las Religiosas que podía ser la futura Superiora General.
Hago constar, que durante los años que convivimos juntas inmediatos al desenlace de la guerra civil española, nunca le oí referencia alguna a cuestiones políticas, pues estábamos absolutamente ignorantes de ellas, ni siquiera leíamos periódicos. Era una mujer de vida sencilla, muy delicada de salud, cuya preocupación constante era servir a sus hermanas con diligencia y caridad; quería mucho a las niñas. Me consta que tampoco tenía enemigos, fácil de comprender dada su suavidad de trato, su dulzura y caridad con todos; su vida era sencilla y sin ruidos. Formábamos la Comunidad en este tiempo doce Religiosas.
En el año 1936, la situación se ponía cada día más peligrosa. Ya hacía tiempo que M. Consolación del Blanco y la que declara vestíamos de seglar, para poder dictar clases en el nivel secundario, pasando desapercibidas como religiosas. Se fue complicando cada día más la situación, se suspendieron las clases y ya se oían amenazas telefónicas y verbales. A1 ver el cariz que esto tomaba, M. Victoria, Superiora de la casa, permitió a las Religiosas, sobre todo a las más temerosas, que se fueran con sus familias, otras a las casas de las personas más adictas al Colegio. En un corto lapso de tiempo salieron todas, menos M. Victoria, M. Amparo Rodríguez y yo, que permanecimos hasta el 20 de julio de 1936; después de haber tenido varios registros y a la fuerza, ya que el Colegio estaba lleno de milicianos, nos obligaron a abandonarlo. M. Amparo Rodríguez, de avanzada edad, le hizo tal impacto el obligarla a quitarse el hábito que se trastornó, perdiendo sus facultades mentales: no había medio ni fuerza humana para sacarla de casa, ni por las amenazas de los milicianos, ni de los fusiles que la apuntaban. El vestido de seglar que se le puso lo rasgó entero, y gracias a la fuerza hercúlea que el Señor me dio en ese momento, la cogí debajo del brazo y sosteniéndome de la baranda de la escalera, la pude sacar a la calle.
En este intervalo, los milicianos estaban invadiendo la casa entera y profanando los objetos religiosos que encontraban a su paso: a mis pies arrojaron un hermoso crucifijo que hicieron pedazos en mi presencia. Ante esta profanación me estremecí de tal forma que lancé un grito: ¡Virgen Santísima!, a lo que los milicianos replicaron: “Piense usted lo que dice, que le puede costar la vida". Oí decir también: “Lástima de mujer metida en el convento". Les pedimos que nos permitieran recoger una muda de ropas, lo cual lo hicimos vigiladas constantemente. Antes de esto, viendo la situación cómo estaba, se habían consumido las especies sacramentales.

Las tres religiosas fuimos a la casa de la Sra. Ana Fernández, viuda de Espejo, en el pueblo de Martos. Durante dos meses estuvimos aquí las tres, y viendo que éramos demasiada carga para la familia, M. Victoria se va con la Sra. Camacho, donde permanece un mes, habiéndose enterado que un hijo era miliciano y ya sabían que estaba allí la Superiora de San Francisco, según nos llamaba la gente, por haber sido este Colegio convento de Franciscanos, y se enteró que comentaban que iban a buscarla para apresarla; le aconsejaron que abandonara Martos o por lo menos que se marchara de aquella casa. A lo de abandonar Martos siempre contestó que mientras hubiera una sola de sus Religiosas, ella no se marchaba, ella era la Superiora y, por lo tanto, la que debía responder; por esta razón vuelve a la casa de la Vda. de Espejo. Aquí permaneció hasta el día del martirio.
El 25 de julio, fiesta del apóstol Santiago, sobre las 10 de la mañana, se armó un gran alboroto en la Plaza Fuente Nueva, delante de la Iglesia de San Francisco (que era la del Colegio) y nos enterarnos enseguida que habían sacado las imágenes arrastrándolas por las calles: la Divina Pastora, después de romperla en varias partes, la tiraron a un pilón que había en dicha fuente y la imagen del Niño Jesús la ataron por el cuello y la llevaron arrastrando por varias calles hasta que se hizo pedazos.
Durante todo este tiempo tuve que acompañar a M. Victoria a dar cuenta al ayuntamiento dónde se encontraban las Religiosas primero cada 15 días, muy pronto cada 8 días y después todos los días. Uno de estos días que íbamos al ayuntamiento, estaba la plaza llena de milicianos y el Sr. Alcalde dándoles una arenga desde los balcones del ayuntamiento; había gran alboroto, vociferando: “¡Viva el Alcalde! ¡Mueran los curas y las monjas!” Al desembocar en dicha plaza, M. Victoria se conmovió tanto que casi se desmaya en medio de la calle; apoyada en mi brazo la metí en un comercio de toda confianza de la Comunidad y haciéndole señas al jefe del comercio (le indiqué la situación, no podía hablar), le pedí una silla y piezas de tela, para que simulara estar comprando.
Mientras, yo me iba cruzando por en medio de esta turba y gritería, y pude llegar al conserje del Ayuntamiento, exponiéndole que la M. Superiora no podía acercarse por encontrarse mal; estaba muy delicada de salud, casi siempre tuvo 38° y 39° de temperatura. El conserje me recibió amablemente, diciéndome que no me preocupara y que hasta tanto se pusiera buena me presentara sola, como así lo hice, no sin gran temor, ya que veía con claridad que aquella amabilidad y simpatía no podía tener un fondo sano. Vi claramente la mano de Dios, después de enterarme de los proyectos que este señor tenía de llevarme a su casa. Este mismo día, al regresar con M. Victoria, ya repuesta de su desmayo, alguien nos conoció y empezaron a gritar y a tirar pedradas contra nosotras. Marchamos ocultamente por un callejón, escapando sin alcanzarnos ninguna piedra. Lo vi también providencial.
Yo visitaba todos los días a M. Victoria, pasaba la tarde con ella, y a pesar del cariño y confianza que tenía a esta familia, en cuanto yo llegaba, me llevaba aparte; se veía en ella la necesidad de desahogar la impresión que tenía en su interior. Siempre sacaba la conversación sobre su martirio, estaba segura que la mataban, repetía constantemente que no se sentía con fuerzas de mártir, tenía terror que pudieran profanarla, más que a la muerte; yo trataba de animarla y contagiarle el optimismo que sentía, pero a ella nada la convencía. El 11 de enero de 1937, por la mañana, se presentó en casa donde estaba M. Victoria, Dolores Camacho notificándole que la noche anterior se había acordado en el Comité Miliciano, que recogerían todas las Religiosas para matarlas, en primer lugar las Superioras de las distintas Comunidades.
Llegó el 12 de enero de 1937; M. Victoria se levanta persuadida que era el último día de su vida. Y así lo dijo a Doña Ana: “Tengo un presentimiento triste, no sé por qué me figuro que de hoy no pasa, que me van a prender, y quiero ver a mis hijas por última vez (a sus Religiosas)". Vino a buscarme a la casa donde yo me alojaba, me entregó un monedero vacío, me dio todo lo que tenía; que diera cuenta a M. Natividad Vázquez, Superiora General, dónde estaban las Religiosas y entregara las escrituras de la casa. Efectivamente, a eso de las ocho de la noche se escucha un estruendo grande y llaman a la puerta bruscamente. Venían por ella. La llevaron y atrozmente la mataron juntamente con la Abadesa de las Religiosas Clarisas y otra religiosa Trinitaria, en la madrugada del 13 de enero de 1937.

Ese mismo día, a altas horas de la noche, se presentaron también en mi búsqueda en la casa donde me refugiaba, pero como momentos antes nos avisaron, por amistad de la familia con un jefe de los milicianos, salimos huyendo en su coche para un pueblo próximo, Torredonjimeno, donde vivía un hermano de estas señoritas, farmacéutico, que nos acogió en su casa; yo tuve que vivir escondiéndome constantemente hasta que terminó la guerra, casi los tres años, refugiándome en buhardillas. La familia se iba a los refugios cuando los bombardeos arreciaban, pero yo me quedaba en unas buhardillas al amparo sólo de la Providencia.
Continuando con el relato de lo acaecido a M. Victoria, no lo vi pero se comentó por todo el pueblo al día siguiente del hecho, por algunos que escucharon y otros presenciaron de lejos; esto se dijo: “Las sacaron de la cárcel donde estaban y las metieron en un camión para llevarlas al sitio del martirio". De esto se puede decir poco, ya que todas murieron y no hubo más testigos que ellas mismas y un señor que se había escapado de la cárcel y estaba escondido en un monte y desde lejos pudo observar algo de lo que ocurría. Tampoco pudimos hablar con él porque lo cogieron y lo mataron; así que lo poco que se sabe es lo que él pudo contar a sus familiares y lo que los verdugos han querido declarar en el juicio: Las llevaron a un caserío, término de Las Casillas, y allí quisieron profanarlas, y se supone que lo llevarían a cabo por una conversación que tuvieron después del martirio, celebrando un banquete y con las manos aún llenas de sangre, decían: “Hasta hoy no he creído que las monjas eran vírgenes; hoy lo creo". A M. Victoria me dijo uno de sus verdugos que quisieron quitarle el anillo de profesión perpetua que tenía puesto y como estaban las manos hinchadas no podían sacárselo y, para lograrlo, le cortaron el dedo. El anillo lo entregó el criminal y está en nuestro poder.
El alcalde de Martos, envió a darles sepultura al cementerio de Las Casillas y allí permanecieron hasta que terminó la guerra. Al terminar la guerra volví a Martos. Yendo al Colegio, no encontré más que auténticas ruinas y un asqueroso muladar. Me tocó llevar adelante la reconstrucción del Colegio siendo la Superiora de la Casa, pudiendo así enterarme de todos estos datos referentes a M. Victoria. También quiero decir que me propusieron hacer declarar al verdugo, pero como lo iban a obligar a declarar apaleándolo, lo consideré inhumano y no lo consentí. Con respecto al anillo, lo tenía en su casa la madre del asesino y nos lo entregó, como he manifestado anteriormente.







miércoles, 11 de diciembre de 2019

LA QUINTACOLUMNA DE MALLORCA EN EL INTENTO DE DESAMBARCO DE LA REPUBLICA CATALANA EN MALLORCA CON LAS TROPAS DE BAYO






COLUMNAS OLIVER, AMER Y OLEO
CON MILICIANOS FRETEPOPULISTAS
EN MALLORCA PARA UNIRSE A LAS FUERZAS DE BAYO EN PORTO CRISTO





Miquel Oléo, en les seves declaracions, negà sempre les acusacions i intentà desfer les argumentacions dels seus acusadors. A l’acusació principal d’instigador de la fantasmagòrica columna, se n’hi afegiren d’altres, com la de tenir armes a Es Rafalet, però no n’hi trobaren cap en els registres que s’hi feren per part de Falange i de la Guàrdia Civil. També, la de simpatia per les ideologies extremistes d’esquerra i l’amistat i connivència amb les autoritats del Front Popular d’Artà. Tot ho va negar i va adduir, per exemple, que quan el gener de 1934 els esquerrans pretenien suspendre la cavalcada de Sant Antoni perquè era una manifestació religiosa, ell hi envià l’estol d’Es Rafalet amb la seva filla al capdavant. Havia estat jutge municipal durant 22 mesos fins a l’agost de 1934 i havia mostrat imparcialitat i bona mà per resoldre els conflictes que hagués de dirimir de forma que quan va cessar se li va fer una mostra d’agraïment en què hi participaren totes les forces polítiques, de dreta i esquerra. Això fou presentat com un element de càrrec, però el cap de la Dreta Social d’Artà declarà que havia estat a iniciativa seva i va ser posteriorment avalat pel testimoni de Pere Morell i Olesa... Va fer observar que quan el 23 d’agost va sortir en llibertat de la presó de Manacor, va esperar tranquil·lament l’autobús de línia i que si s’hagués sentit en perill de la detenció que trobà a l’arribada, hauria tengut ocasió i mitjans de fer-se escàpol.



LUCHA INTERNA EN CONTRA DEL ALZAMIENTO

No cabe duda que la quintacolumna frentepopulista en Mallorca estaba preparada y decidida a apoyar todas las acciones necesarias para luchar contra el alzamiento incluso con las armas  que previamente tenian escondidas o incluso algunos sectores del ejercito afines a la República (Yo no se muy bien cual, si Catalana de Companys o la desordenada Española). Las comunicaciones se hacia por radio tanto con Barcelona como con Valencia, véase el ejemplo de la emisora de Soller de Muleta. Las autoridades golpistas conocen y advierten a la población de los enemigos internos ocultos entre la población mallorquina la olvidada quintacolumna.



Salvador de Francisco Segura 
Alias ´Balança´
REQUETE DEL TERCIO SAN MIGUEL




Testigo (joven) de la Batalla de Porto-Cristo

Es muy importante la respuesta de Salvador sobre su Abuelo, ya que demuestra que isleños de adscripción de izquierdas (ROJOS) o Frentepopulistas lucharon con los desembarcados, como se presuponía y todavía se niega.

—Sí. De hecho mi abuelo fue fusilado por los falangistas tras ser herido de bala precisamente en Porto Cristo. Y mi hermano fue el fundador de la UGT en el pueblo y de una pequeña Sociedad Recreativa para organizar las fiestas, con una biblioteca justo debajo de casa. Tenía unos 30 afiliados.


Radio Barcelona anuncia un inminente desembarco y el mismo Bayo lanza una proclama donde dice entre otras cosas:

...dentro de días el desembarco que jaquemente os anuncio con 80 hidroaviones, diez barcos de nuestra escuadra de guerra, seis mil bombas de aviación que os pienso regalar, 8000 incendiarias cuya muestra os hare ver hoy mismo, 5 submarinos y 10.000 hombres voluntarios que no aceptan nada mas que el rancho, pues no quieren dinero ya que dicen que no son mercenarios, toda la artillería de Menorca, Ibiza y parte de la Península, trimotores de bombardeo que amenazan la isla y LA PULVERIZARAN.... Un esplendido buque hospital con quince equipos quirúrgicos.... cientos de enfermeras y estaciones radiotelefónicas.....etc. etc.  

Sin lugar a dudas toda esta propaganda llegada desde la República Catalana a través de su red de radios (Principalmente RADIO BARCELONA) , y sobre todo los continuos raids de la aviación que llegaba desde "Lleida", forzosamente tenía que producir un cierto efecto sobre la Población Civil, unos para animarles y otros, los alzados para acojonarse cada vez mas.

La relación de emisoras clandestinas fue muy numerosa y nos recuerda el Mayor NORMAN BRAY refiriéndose a emisoras clandestinas, con estas palabras.

¿Quién por ventura, hubiese podido creer que esa casa vacía de Santanyi, con su cartelito de se alquila, albergaba una radio clandestina que mientras la isla dormía enviaba sus mensajes a Barcelona y Valencia y recibía a su vez instrucciones, una radio establecida ya mucho antes del día del golpe Social-Militar y con operarios adecuadamente adiestrados.

¿Quién hubiese conjeturado  que dentro de aquellas ruinas, en la ladera del monte. se ocultaba otro de esos aparados?

En fin, son muchas las razones para pensar que en los preparativos del desembarco anunciado a bombo y platillo por las emisoras de Barcelona y Valencia fueron puestos en marcha y las columnas de ayuda a los invasores también se pusieron en marcha. Sin duda el sentir de las autoridades militares golpistas se refleja en varias acciones y alocuciones a la población de la Isla. En un bando del 1 de agosto de 1936, el Coronel inspector de las Milicias Ciudadanas  (Falange, Requetés, Acción Popular Agraria, Renovación Española y muchos paisanos).

....Por acuerdo de nuestro Comandante Militar queda instituido un premio de 5.000 pesetas para quien derribe a un avión comunista volando sobre Mallorca...

La amenaza del inminente desembarco  en Mallorca por parte del Capitan Bayo y sus milicianos anarco-comunistas no se ocultó a la población mallorquina y los días 6 y 12 de agosto la comandancia militar de baleares advierte a la población que radio Barcelona anuncia un desembarco y previene contra enemigos ocultos entre la población mallorquina. Se trata sin duda de los quintacolumnistas mallorquines fieles a sus principios u afinidades políticas. 

De hecho el Comandante Militar sublevado T.Cnel. García Ruiz temía la falta de hombres con formación militar y el día 8 de agosto de 1936 en su alocución dice:

 ... Veo poco calor en las clases sociales mas interesadas en este terrible "TU" o "YO"; ni por sus sacrificios en dineros, ni por ninguno de estos actos (salvo honrosas excepciones) se ve el entusiasmo que es preciso, ya que el dilema es vencer o morir..... No nos amenazan inminentes peligros, pero es preciso estar preparados, dando cada uno lo que tenga: el que aun puede empuñar un fusil  no se ha de quedar en casa para que han los otros lo que puede hacer él;  cuando por su edad esto so sea posible, que ayude con su dinero y con cuantos recursos tenga, demostrando así con su actitud , estar con nosotros y contra el enemigo. Así lo espero de los mallorquines de todas las clases que hasta ahora permanecieron aletargados y como si la guerra sin cuartel que hay entablada no les interesara, todo los que les ha de preocupar así lo espero, repito, para evitar por todos los medios que estén a mi alcance que no me vea yo obligado a tenerlo que hacer cumplir por fuerza.


Otras medidas mas efectivas fueron, por ejemplo, la formación de una unidad de combate (VER ENTRADA EN ESTE BLOG) tipo la Legión. En la edición del 15 de agosto de 1936 de "El Día" se refiere a la formación de esta unidad de combate formada con milicianos voluntarios.

Se está en plena organización de la legión de Mallorca... Se denominará de JAIME I, el guion de la legión será verde claro y como insignia llevara la cimera de JAIME I.........




Lo que no sabia la prensa local  (Y tengo mis dudas si el mando militar tampoco) que el día siguiente, 16 de agosto  entraría en combate de forma brutal y a la bayoneta por falta de munición, recuperando la zona de las Cuevas del Hams de las avanzadillas de las tropas de Bayo que según palabras del propio Capitán Bayo retrocedieron dejando el escenario de combate despavoridos por la fiereza del avance de los milicianos mallorquines al arma blanca. 






11 de agosto de 1936

¡MALLORQUINES!

¡El honor de nuestra sagrada tierra os llama!
¡La "Legión de Mallorca" os espera! ¡Enganchaos!

CONDICIONES DEL ENGANCHE

1º.- Se organiza la primera Legión de Mallorca, limitándose su número a 500.

2º.- El sagrado juramento de la defensa de Mallorca, el culto a la más rigurosa disciplina y la conquista de nuevos laureles, embarcando y prestando ayuda a los gloriosos Ejércitos de la Península, constituirá su más firme y enérgico deber.

3º.- La especial organización y movilidad de estas fuerzas les obligarán a prescindir del calor familiar y de otra idea de comodidad que no sea la honrosa que se persigue.

4º.- Estatura mínima 1,60 metros, siendo preferidos los que han cumplido sus deberes militares, especialmente en las Armas de África.

5º.- La Legión de Mallorca, que es de todos, admitirá, también, un pequeño número del Ejército y Milicias Armadas, de acuerdo con sus Jefes.

6º.- Los ascensos se concederán en el mismo campo de honor por actos heroicos que se hayan realizado.


OFICINA DE ENGANCHE: Parque de Artillería Mar, 4


La idea cuaja y ya el día 11 de agosto aparece en primera página del diario “El Correo de Mallorca” el primer anuncio para alistarse en el Tercio.

Para el mando, organización e instrucción inicial fueron nombrados entre otros los siguientes oficiales:

Jefe de Tercio, 
Comandante de Infantería Don Antonio Montis Castelló.


Jefe de la 1ª Compañía, 

Capitán de Infantería, José Pérez Vengut.


Jefe de la 2ª Compañía

Capitán de Infantería Gabriel Casas Llompart.



CAMIÓN BLINDADO APRESADO EN LA CARRETERA DE PORTO CRISTO POR MILICIANOS, BRAZALETE EN BRAZO IZQUIERDO. DOS SON DE FALANGE Y LOS OTROS DE ACCION POPULAR. 







Del diario de una miliciana roja sabemos que unas 300 familias de mallorquines de izquierdas fueron embarcadas con las tropas de Bayo en retirada.

(como ejemplo)


María Llull fue testigo de la retirada de la armada republicana del levante mallorquín.



Ya hace 75 años de aquel 4 de septiembre que cambió la vida a muchos mallorquines. Se embarcaron en los buques hospital Marqués de Comillas y Mar Negro, que, junto a los antiaéreos Jaime I y Libertad formaban parte de la armada republicana de cuatro mil hombres. Fueron hombres y mujeres de todas edades, niños y familias enteras de Son Servera y Sant Llorenç. Eran esos que, días atrás, se habían refugiado en los montes, huyendo del avance de las tropas nacionales. La serverina María Llull Ignacio, de 93 años, fue testigo viviente de lo que sería una odisea familiar de tres años. "Mis padres y mi hermana, junto con otros familiares y amigos, llevábamos días en la casita de Cala Bona, huyendo de las fuerzas fascistas. Aquella tarde vinieron a avisarnos para que fuéramos a la playa de sa Coma para evitar ser víctimas del enemigo", afirma Llull. Así lo hicieron decenas de refugiados en las diferentes barcazas que les conducirían a los buques que comandaba Alberto Bayo. Todos marcharon con lo puesto. "Yo solo llevaba el bañador con el que había estado jugando en la playa aquel día", recuerda.
Destino: Menorca
Aquella operación de reembarque de las tropas republicanas no estuvo exenta de confusión, sobre todo en el contingente civil que participaba en la retirada. El capitán Bayo había pactado con sus superiores la condición de engañar a los que huían para evitar una posible sublevación. Les dijo que la expedición se dirigía a Palma, que allí había refuerzos y que así sorprenderían a los nacionales en la reconquista de Mallorca.
Llull cuenta que, con las prisas para subir a bordo de las barcazas, su madre le aconsejó que cogiera la mano de una persona amiga, mientras sus padres lo harían junto a su hermana mayor, Magdalena. Tal decisión provocó que ellos embarcaran en el Marqués de Comillas y Llull en el Mar Negro. Más de una familia viajó sin saber nada unos de otros. El Marqués de Comillas enfiló rumbo a Barcelona y el Mar Negro hacia Valencia. Tras un par de travesías, "el reencuentro fue días después en Menorca", explica.

Pero no fueron viajes de placer. A bordo, llantos, vómitos y caras de preocupación ante la incertidumbre de un destino oscuro que cada uno imaginaba a su manera.

La expedición civil fue bien acogida en Maó por los militares republicanos –que mandaban la plaza– y por los propios (Se refiere e los Rojos claro) menorquines, que prestaron apoyo hasta que cada familia se fue situando en la que sería su nueva tierra durante tres años. Para algunos la odisea duró bastante más. "Mi hermana fue acogida por la familia de un oficial militar hasta que nos proporcionaron una casa en la calle de San Sebastián. Fue nuestro hogar hasta que regresamos a Mallorca cuando terminó la guerra", narra la serverina.

Para subsistir, Llull comenta que su padre Llorenç realizaba trabajos de carpintería en la base militar de la Mola. Su madre Rafela limpiaba las dependencias militares. Y su hermana trabajaba de pantalonera en la sastrería Terrades. Todos percibían sus correspondientes salarios. "Yo era muy joven para según que trabajos y ayudaba en las tareas del hogar", apunta esta testigo de la guerra.

Las cosas se complicaron para la familia Llull Ignacio, cuando el 1 de noviembre de 1938 murió el padre. El dolor familiar fue enorme. Mientras tanto, la familia seguía sin noticia alguna del hermano mellizo de Magdalena, Joan, que permaneció en Mallorca cumpliendo el servicio militar en el ejército nacional.
Aquel largo y complicado episodio marcó el futuro sentimental para las dos hermanas, Magdalena y María. Ambas conocieron a los que años después se convertirían en sus respectivos maridos, Emilio y Toni, un pobler y un palmesano que realizaron en Menorca el servicio militar. El estallido de la guerra les retuvo allí durante los tres años de conflicto.
Terminada la guerra se produjo el ansiado regreso de los refugiados a su pueblo. Un retorno que, según cuenta Llull, no fue nada agradable. "Nos encontramos con un recibimiento hostil, de menosprecio, casi humillante por parte de amigos y familiares. Nos miraban con aire de estupor simplemente por considerarnos rojos", cuenta la serverina.
No les resultó fácil rehacer la convivencia con sus vecinos. Son Servera había quedado prácticamente en ruinas y sin recursos para la subsistencia. De ahí que la madre de María Llull, viuda y con tres hijos solteros, decidiera irse a vivir a Palma. "Nos instalamos en un piso en la barriada dels Hostalets", recuerda a sus 93 años. "Mi madre encontró trabajo como guardiana de noche en el manicomio. Mi hermana continuó de pantalonera en la sastrería Cantallops, de la plaza de Cort, y yo empecé a trabajar en Ses Sedes, una fábrica de hilos y bobinas. Allí estuve hasta mi jubilación", detalla.
El estraperlo por negocio
Las penurias agudizaron el ingenio de la familia con la intención de mejorar su situación económica. "Mi madre Rafela decidió dedicarse al estraperlo, algo habitual en aquellos años de hambre y penurias", asegura.
Se trasladaba cada semana en tren a sa Pobla, donde se abastecía de alimentos tales como harina, fideos, legumbres y patatas que vendía clandestinamente en su piso dels Hostalets, "siempre con el riesgo que suponía salvar los controles de la Fiscalía de Tasas".
La situación familiar les obligó "a malvender la casa de Son Servera" y se instalaron en Palma. Su cuñado Emilio se licenció pocos meses después de acabar la guerra. Sin embargo, su novio Toni, quedó arrestado en Menorca durante tres años. Emilio y Magdalena contrajeron matrimonio en 1942 y se fueron a vivir a sa Pobla. María y Toni se casaron en 1946.
Ahora María Llull vive sus días en la casa de su hijo Llorenç, en el Pla de Na Tesa. Ella muestra una sentida emoción cuando recuerda y narra aquel episodio de su vida. Y al pronunciar el nombre de Franco o la palabra fascistas baja el tono de su voz, como si de algo impronunciable se tratara.